The Cloud Bubble la idea de lo digital como algo inmaterial y etéreo. Lejos de la metáfora de la nube, la infraestructura digital es pesada, ruidosa y profundamente extractiva, dependiente de energía, agua y minerales. A través del análisis de los centros de datos y su expansión en territorios como Talavera o Aragón, se visibiliza una huella energética e hídrica que amenaza ecosistemas, infraestructuras y equilibrios sociales. España emerge como un laboratorio de esta nueva burbuja especulativa basada en el dato, impulsada por grandes corporaciones tecnológicas y sostenida por una débil regulación. Frente a ello, la investigación plantea el papel de la arquitectura como herramienta crítica para repensar infraestructuras digitales más justas, no extractivas, y para abrir un debate urgente antes de que la nube, finalmente, estalle.