David García-Louzao
Esta investigación examina cómo la industrialización ha transformado los bordes litorales, tensionando la relación entre progreso económico y preservación de identidades culturales y paisajísticas en las comunidades costeras. Frente a un desarrollo reciente guiado por lógicas logísticas y productivas que privatizan el acceso al mar y rompen la relación histórica entre ciudad y litoral, el estudio dirige la mirada hacia infraestructuras preindustriales que trabajaban en sintonía con el territorio. A través del análisis de las cetáreas del arco atlántico peninsular, entendidas como arquitecturas anónimas de conservación marina, se recuperan aprendizajes sobre adaptación, sostenibilidad y uso cuidadoso de los recursos naturales. Estas construcciones, diseñadas para operar con las mareas y la topografía costera, abren un espacio de reflexión sobre otras formas de habitar y producir en el límite del mar, capaces de reconciliar cultura, paisaje y subsistencia.
Fotografia: Catara Rego